Alicia y María (GS Estética Integral), movilidad en Roma

Somos Alicia y María dos alumnas del grado superior de estética integral y bienestar quienes con mucho esfuerzo e ilusión quisimos embarcarnos en esta aventura nunca mejor dicho, quisieramos contar muchas cosas que nos han sucedido a lo largo de estos tres meses pero comienzo por el principio, no tuvimos suerte en la hora del alojamiento ya que en otros destinos tuvieron alojamiento ya buscado desde Sevilla pero nosotras, en cambio, nos costó muchísimo alojarnos en Roma, encontramos un piso a cinco días de irnos, el cual finalmente tuvimos problemas (de dinero) con el dueño porque quisimos irnos al mes a otro más cerca de trabajo y hubo un gran malentendido por la app Airbnb, finalmente lo resolvimos, también puedo recalcar que somos dos chicas no tan jóvenes y que ya hemos vivido fuera de casa lo cual quiero decir que este caso para cualquier otro alumno más pequeño podría haber sido todo un laberinto. 

 

Los otros dos meses estuvimos alojadas en un piso compartido con otras dos chicas en una zona muy juvenil repleta de vida.

Por otro lado, como bien dijimos al principio nuestra experiencia ha sido toda una aventura, la empresa tampoco resultó ser de nuestro agrado, a los próximos alumnos erasmus qué decirles, que a la mínima que no os agrade algo en la empresa comentarlo todo al centro de estudios.

Pero realmente nos quedamos con la experiencia vivida en esta gran ciudad, Roma, preciosa Roma. Todos los lunes, nuestro día de descanso lo aprovechamos para hacer turismo, llevamos en nuestro carrete miles de recuerdos en lugares fascinantes repletos de historia, el primer día que llegamos al final de la calle y nos encontramos con la Fontana se nos llenó el cuerpo y los ojos de ilusión, si de día es bonita por la noche os podemos adelantar que es una maravilla. 

Todos los monumentos tienen su magia pero de noche no os podéis perder si alguna vez visitáis la ciudad. También la temperatura, notamos la diferencia en cuanto al calor, allí es un calor húmedo y aquí tenemos un calor seco, lo cual se notaba con diferencia pero siempre se solucionaba con los famosos helados de la ciudad.

Aunque hayamos tenido problemas a lo largo de estos tres meses podemos decir que nos llevamos esta experiencia para siempre, la cultura, cada calle de la ciudad, el barrio de Trastevere y sus miles de bares y su gente porque allí hemos dejado un pedacito de nosotras de amistad con amigos que hicimos.

Toda una aventura, nuestra experiencia Erasmus en Roma.

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