Belén Morales, cfgm estética, movilidad en Terranova di Sibari (Italia)

Aquí voy a contar mi experiencia al realizar las prácticas en otro país.

Todo comenzó un día que estaba en clase y entró una profesora ofreciendo el Erasmus, mi amiga, mi amigo y yo nos miramos, nos apuntamos en la lista y ahí empezó todo. Volvería a repetir todo, aunque haya habido momentos buenos y momentos malos, pero me he llevado tantas personas, sentimientos, momentos y cosas… que no cambiaría nada.

He estado en una casa con una familia y lo mejor de todo es que tenían un perro y un gato. La familia me ha tratado genial, me he sentido muy acogida respecto a ellos.

Al principio fuéramos donde fuéramos nos veíamos siendo el centro de atención; es normal ya que éramos los únicos españoles en ese pueblo de 5.000 habitantes donde se conocían todos. Acabé haciéndome amigos de allí ya que así podría matar mi aburrimiento y poder tener a alguien con quien salir aparte de mis compañeros de Erasmus.

 

 

 

 

Aquí voy a contar mi experiencia al realizar las prácticas en otro país.

Todo comenzó un día que estaba en clase y entró una profesora ofreciendo el Erasmus, mi amiga, mi amigo y yo nos miramos, nos apuntamos en la lista y ahí empezó todo. Volvería a repetir todo, aunque haya habido momentos buenos y momentos malos, pero me he llevado tantas personas, sentimientos, momentos y cosas… que no cambiaría nada.

He estado en una casa con una familia y lo mejor de todo es que tenían un perro y un gato. La familia me ha tratado genial, me he sentido muy acogida respecto a ellos.

Al principio fuéramos donde fuéramos nos veíamos siendo el centro de atención; es normal ya que éramos los únicos españoles en ese pueblo de 5.000 habitantes donde se conocían todos. Acabé haciéndome amigos de allí ya que así podría matar mi aburrimiento y poder tener a alguien con quien salir aparte de mis compañeros de Erasmus.

A las pocas semanas, llegaron unos chicos de Navarra pero ellos se iban a quedar solo 15 días de Erasmus y terminar las prácticas en España, me hice muy amiga de ellos, incluso tuve una historia de ‘amor’ con uno de ellos. La historia no acabó muy bien pero te llevas esos momentos.

Debo de decir que he tenido momentos malos, me he llegado a sentir allí sola aunque estaba rodeada de gente, por eso me hice esos amigos italianos para salir y entrar. Cuando ya quedaba un mes y medio para irnos llegaron otros chicos de Erasmus, eran de Asturias y Madrid. Me entra nostalgia cuando pienso en esos porque gracias a ellos terminé el erasmus mejor de lo que pensaba, con otro pensamiento, con las ganas de quedarme más allí.

Primero éramos cinco personas y al final nos juntamos diecisiete españoles, nos hicimos una piña, si no iba uno no iba nadie y la pena que me daba irme era más por el simple hecho de que todo eso no lo tenía en Sevilla…

Lo peor fue la despedida, nos llevamos un día entero sin dormir por tal de no despedirnos y eso hicimos. He de decir que en la empresa nos han tratado muy bien también, nos tocó una jefa que tiene el cielo ganado.

Y bueno, espero repetir esta experiencia.

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