Jherry Encinas, actividades comerciales. Midleton (Irlanda)

¡Hola! mi nombre es Jherry, estudiante de Act. Comerciales y a fines de diciembre fui comunicado de la maravillosa noticia de que fui uno de los candidatos elegidos para una beca Erasmus+ y poder así realizar mis practicas laborales en el extranjero y también poder conocer un país diferente.

De la lista de destinos elegí Irlanda, sin dudarlo, ya que al estar estudiando ingles me ayudaría tanto a mejorarlo como ponerme a prueba en ello porque hasta ese momento no había tenido la posibilidad de visitar algún país en el que se hablara principalmente en inglés.

Y así fue como el 17 de marzo partí rumbo a Irlanda, si bien no es la primera vez que viajo solo y a otro país aun así me sentía nervioso y expectante de lo que iba a encontrarme ahí. Al momento de llegar al Aeropuerto de Cork ya noté los grandes cambios, tanto por el clima y sobre todo geográficamente ya que hay mucha naturaleza alrededor ya sea por los inmensos campos verdes que podés encontrarte o por los bosques y montañas.

Mi primera semana la pase en un pueblo llamado Bandon, no era muy grande pero aun así era agradable y tranquilo. Vivía en una casa de familia, compartida con otros estudiantes de Erasmus tanto de España y de Italia. Con respecto al Ingles a pesar de tener un buen nivel de inglés los primeros días me costo sobre todo al momento de entenderlo ya que por lo visto en el sur de Irlanda el acento es diferente y si tuviera que poner un equivalente diría que es algo similar al español que se habla en la región de Andalucía, pero una vez que pasa el tiempo te acostumbras e incluso agarras más confianza.

Una semana más tarde deje Bandon para mudarme a Midleton, Cork a una nueva casa de Familia, el traslado resulto algo atareado, pero pude arreglármelas para llegar ahí y así empezar mis prácticas en una empresa llamada CelticBioenergy que se dedicaba al desarrollo y construcción de plantas de tratamiento de residuos para producir biogas.

Mi lugar de trabajo se encuentra en una zona muy tranquila y con campos alrededor así que se hacía muy agradable estar ahí, así como el ambiente de trabajo también y podría decir que era casi como trabajar desde tu propia casa. Mi trabajo consistía en asistir a los ingenieros, realizar algunas tareas administrativas y algunas investigaciones de marketing para que mi jefe use aquellos datos. Si bien los primeros días fueron algo complicados por la cantidad de información técnica a aprender luego gracias a mis compañeros me resulto mas ameno y pude ponerme al ritmo.

Ahora bien, hablemos un poco de Irlanda (Cork), a algunos les extrañara saber, tanto como a mi al principio, que los horarios y la vida nocturna son diferentes acá, muchas tiendas cierran entre las 17-18 hs y los pubs cierran normalmente a las 2 Am así que la vida nocturna en si comienza mucho más temprano pero no deja de ser muy activa y el precio en algunas cosas son más caros en comparación a España pero no impide que la pases bien.

Sobre Cork puedo decir que es una ciudad muy agradable, y las personas tanto ahí como en otros lugares de Irlanda son muy amables y respetuosos, para que tengan una idea a veces con cualquier mínima molestia que pueden haberte ocasionado, sean conocidos o desconocidos, ya se disculpan con vos.

Si bien los días de semana se me dificultaba ir ahí por cuestión de los horarios de regreso del transporte a Midleton, cada fin de semana si no iba de turismo me iba para Cork. Ahí podés encontrar mucha gente que habla español, la mayoría de España, tanto que a veces uno no siente que está en otro país ya que a cada esquina escucha hablar a alguien en español. Pero mas alla de eso, es una ciudad multicultural ya que podes encontrar a personas de distintos países.

Conocí personas ahí con las que compartir buenos momentos y con las que formamos una buena amistad, puede sonar algo gracioso, pero en ocasiones me pasaba que al conocer a tal cantidad uno no podía reunirse con todos, aunque quisiera.

Irlanda tiene muchos lugares para visitar y mas si te gusta la naturaleza lo disfrutas muchísimo y a pesar de ser 3 meses a uno se le hace corto para poder recorrer todo el país. En este tiempo alguno de los lugares que visite fueron Cobh y sus típicas casas de colores, la ruta de Ring of Kerry y sus paisajes a su alrededor, ciudades como Galway, Dublin y sus encantadores ciervos en el Phoenix Park, y como no mencionar los Cliffs of Moher y por no mencionar varios más.

A pesar de que existe una tendencia a creer que llueve casi todos, no se dejen engañar ya que no todo es lluvia y suelen haber días soleados increíbles, en mi estadía fueron muy pocas veces las que llovió así que puedo dar fe de ello y aun así estando el tiempo algo nublado uno aún puede disfrutar de los paisajes.

Personalmente si tuviera la chance de repetir una experiencia así, sea aquí o en otro país no me lo pensaría, te llevas mas de lo que crees sean experiencias, amigos, recuerdos, etc.

Así que a aquel que se le presente una oportunidad así lo animo a no pensárselo dos veces y seguir para adelante con la decisión, que no se van a arrepentir para nada

Jessica García, cfgm gestión administrativa, movilidad en Cork (Irlanda)

Creo que uno no es consciente de todo lo que conlleva ser elegido para vivir una experiencia tan bonita como una Erasmus, hasta que ya es hora de regresar a casa. Cuando a mi me dieron la noticia no me lo podía creer. ¡Me iba a Irlanda! Ya estaba todo dispuesto y solo quedaba hacer las maletas, que con mucho esfuerzo y un par de días estaban listas.

En mi caso, las prácticas me tocó hacerlas en Cork, al sur de Irlanda. Mi primera impresión fue que era como un pueblo, a pesar de ser la segunda ciudad más grande después de Dublín. La gente es muy amable y sociable, como si los conocieras de toda la vida.

Cuando llegué a la casa que iba a ser mi hogar durante tres meses me sentí un poco perdida, pero con el paso de los días me di cuenta de la suerte que había tenido de estar en esa casa con los que han sido mis compañeros, ya que hicieron todo lo posible desde un principio para que me sintiera cómoda y me ayudaron en todo lo que podían.

Respecto al trabajo los horarios varían, pero por ejemplo el mío era de 10 de la mañana a 5 de la tarde. Aunque si entrábamos a las 10 o antes dependía de la cantidad de trabajo que hubiera ese día. La empresa en la que yo desarrollaba las prácticas se dedica a llevar gente de movilidad a varios países. Mis prácticas eran de administración, pero si lo necesitaban también echaba una mano al equipo de marketing.

Los fines de semana aprovechamos para salir a recorrer los puntos importantes de la ciudad o sumergirnos en el ambiente nocturno de Cork y sus pubs o viajar a lugares turísticos por toda Irlanda. Hay muchos sitios que ver y ni siquiera en tres meses me dio tiempo a ver todos los que quería.

He conocido a mucha gente que estaba de paso por la ciudad para hacer prácticas y gente que estaba trabajando y viviendo allí. Pero lo más fascinante de todo esto es que aunque por supuesto he conocido a españoles, la mayoría de los amigos que he hecho eran de diferentes nacionalidades como italianos, franceses, belgas, alemanes, noruegos, brasileños, eslovenos, etc.

Sin duda es una experiencia que no cambiaría por nada del mundo, porque gracias a esto he hecho amigos para toda la vida y no solo por España, sino por el mundo entero.

Alin Dragan, cfgm act. comerciales, movilidad en Cork (Irlanda)

Hola a tod@s, mi nombre es Alin y soy uno de los afortunados de recibir la beca Erasmus+. Solicité la beca Erasmus porque lo vi como una oportunidad para mejorar como profesional y conocer distintos países y culturas. El país que yo solicité fue Irlanda. Elegí Irlanda y no otros países mas “exóticos” como los demás alumnos porque quería mejorar mi nivel de inglés, sabiendo que a la hora de buscar un trabajo me vendría muy bien.

Al principio, antes de salir de España estaba un poco nervioso, porque no sabía como era aquello y como me iría, ya que me tocaba hacer de todo. Antes de irnos nos habían contado que Irlanda es un país donde hace bastante frío y llueve mucho.

El 19 de marzo llegamos a Irlanda, en concreto a Cork, que según las fotos de internet era una ciudad muy bonita. Nada más que bajar del avión, ya te podías dar cuenta que ya no estabas en España, ya que el termómetro sólo enseñaba 7 grados. Hacía mucho frío y ninguno de nosotros traía ropa tan gorda para no sentir el frío.

A los pocos días empecé las prácticas en una tienda llamada Saville Menswear. El primer día estaba un poco nervioso, ya que no sabía como iba a ser mi encargado, si era amable o un poco duro, no sabía nada, y tampoco si me iba a entender bien con ellos, ya que el acento irlandés es bastante difícil de entender. Yo ya iba con un buen nivel de inglés, pero igual fue un poco difícil de entenderles el primer día.

Con el paso de los días ya empecé a coger más confianza y desenvolverme mejor con el inglés y en las prácticas. A las 2 semanas ya hablaba con todos los trabajadores igual que hablaba con mis compañeros españoles. Mi inglés y mi soltura habían mejorado bastante.

Ahora os voy a contar un poco de la ciudad, que seguro que a algunos pueden interesarles bastante. La vida nocturna en Irlanda es muy corta. Todo está cerrado a las 2 A.M. , pero los irlandeses empiezan la fiesta desde por la tarde, alrededor de las 6. Todos los sitios tienen restricciones de edad pasada una hora, lo mínimo que piden siendo 18 años.

La gente de Cork es muy agradable, son muy amables y muy educados. Si por ejemplo por la calle alguien solo se cruza por delante de ti te piden perdón. Españoles también hay, y muchísimos. Cada día me encontraba con algún español.

Y sobre el país que puedo decir aparte de que es precioso. Antes dije que Irlanda te lo pintan de lluvioso y oscuro, pero no es así. El primer mes si que es verdad que llovió bastante, pero los meses de mayo, abril y junio fueron muy bonitos. Algunos días hacía más calor en Irlanda que en España, algo que es casi imposible.

Lo que también tenéis que hacer es visitar todo lo que podáis, porque Irlanda tiene sitios muy bonitos, como por ejemplo Cliffs of Moher, Kinsale y muchísimos más.

Yo si pudiera volvería a repetir esta experiencia, no sólo por que me gustó el país, sino por las personas que conocí, ya sean españoles, franceses etc., por los amigos que hice y por los momentos que me llevé, que serán inolvidables.

Si se os ofrece la posibilidad de irse de Erasmus, no lo dudéis, da igual cual sea el destino, os va a encantar seguro.

Roberto Martínez, cfgm act. comerciales, movilidad en Cork (Irlanda)

Hola, mi nombre es Roberto y estudio Actividades Comerciales. Hasta hace unos días, he sido uno de los afortunados de recibir la Beca Erasmus+.

El destino que elegí fue Cork (Irlanda), ya que me recomendaron ir allí para mejorar mi inglés y mi experiencia laboral. La empresa que se me asignó fue la famosa tienda de zapatos Clarks, allí recibí un trato excepcional y conseguí llevarme en estos tres meses grandes amistades.

También hice grandes amistades en Cork, tanto españolas como de otros países. Gracias a ello, visite muchos lugares, salí de fiesta y realicé cosas que nunca pensé que haría (baile irlandés).

Para finalizar, os recomiendo que probéis esta experiencia, ya que os ayuda tanto a formaros de cara a un trabajo y también personalmente. Y también dar las gracias a Sopeña, ya que me han ayudado en todo momento a estar bien en mi destino y a formarme de cara a un futuro.

 

¡¡Un fuerte abrazo para todos y no dudéis en vivir esta experiencia!!

 

Roberto Martínez Molina

Ana de Hoyo, educación infantil en Cork (Irlanda)

 

Desde niña he tenido el sueño de vivir en Inglaterra o en Irlanda y de estudiar filología inglesa, no sé el por qué, pero siempre me ha fascinado este idioma, su cultura y sus hablantes.

El día 6 de Marzo, comenzó mi aventura. Ese día fue una montaña rusa de emociones. Iba a echar de menos el sol, el calor y a mi familia, pero estaba ansiosa por ver mis primeras reacciones ante el nuevo sitio, conocer amigos nuevos y hablar en otro idioma. También tendría que superar mi miedo al avión y solucionar todos los problemas sola, en otras palabras, supervivir, pero también tendría más independencia y libertad.

Desde que puse el primer pie en Irlanda, supe que me quería quedar allí a vivir. Era la confirmación de algo que realmente no sabía, si de verdad quería vivir allí o solo era un capricho desde mi niñez.

El chico que me ayudó con el alojamiento vino a recogerme al aeropuerto. Ha sido mi hermano mayor, mi ángel de la guarda desde que llegué a Cork y el principio de una historia divertida, familiar, con muchas lecciones de vida y sobre todo una gran amistad. Me acercó hasta su casa y dejamos mi maletas hasta que vinieran mis caseros a recogerme ya que yo viviría en un pueblecito a 30 kilómetros de Cork. Después de esto, me enseñó un poco la ciudad y empezamos a conocernos.

Al final del día vinieron a recogerme mis caseros, una pareja de policías, la cual la mujer esperaba un bebé en Abril. El primer día acabó muy bien. Me sentía un poco extraña pero estaba feliz. Lo que más me extrañó por mi parte desde que llegué allí es que no eché tanto de menos España como pensaba que lo haría, es decir, no echaba de menos casi nada a pesar de tanta diferencia en cultura, idioma… y eso que estaba prácticamente sola y mi fluidez en el inglés no era tan buena como yo pensaba.

Me fuí a Dublín ese fin de semana, visité la ciudad y sus sitios más emblemáticos y tuve la suerte de conseguir ir al concierto de mi cantante favorito allí ya que conseguí las entradas baratas. La ciudad me encantó.

Una semana después fue mi cumpleaños. El día 17 de Marzo, San Patricio, fiesta nacional en Irlanda. Recordaré este día como el mejor cumpleaños de mi vida. Este día fue cuando conocí de verdad Cork y su gente y a todos mis amigos. La fiesta más divertida y más superlativa que había visto en mi vida. Ese día comenzaron grandes amistades y las historias más divertidas de nuestras vidas.

Las siguientes semanas pasaron, con ellas los interminables días de la semana buscando habitación, y los fines de semana de fiesta y escapadas que eran toda una aventura.

Desde el primer día que entré en la escuela infantil  hasta el último me trataron como una más, y me mostraron un cariño increíble. Al principio necesité ayuda de una de mis compañeras, que es española, para saber el funcionamiento de la escuela, los horarios y ayudarme un poco a comunicarme, pero finalmente conseguí adaptarme muy bien en dos semanas. A partir de ahí todo ha ido cada vez más a mejor. De mi relación con mis compañeras ha salido una gran amistad y cuando llegó el último día, no sabía que los niños fueran a llorar y a abrazarme a tal punto de no soltarme. Les cogí mucho cariño en muy poco tiempo.

Y finalmente en los dos últimos meses me fui a vivir con el chico que me ayudó con el alojamiento y una amiga mía, la cual conocí por él y con ello a todos mis amigos y nos volvimos como hermanos. Siempre quise tener hermanos mayores y ellos siempre quisieron tener una hermana pequeña, y es curioso como en un sólo momento la vida puede cambiarte y darte cosas que siempre has querido. En mi caso,  vivir en el país donde siempre he soñado vivir, con amigos que son como  familia, con amigos para toda la vida y de los que se aprende mucho de ella, con un posible trabajo estable ya que la directora está interesada en llarmarme en un futuro, con el cariño de los niños que es una de las cosas más bonitas que me llevo de la experiencia y por último y lo más importante, un futuro en el que los tendré a todos de nuevo y mi oportunidad de estudiar filología inglesa.

Gracias a esta experiencia he conseguido todo esto, pero también he madurado y he aprendido muchas cosas de la vida personal y laboral, me he hecho más profesional y he mejorado mucho en el idioma. Por mi parte animo a que se haga el erasmus, es una gran experiencia y puede ayudarte a conseguir tus sueños.

Carmen y Ana Belén. cfgm gestión administrativa. movilidad Irlanda

¡Nos vamos de Erasmus!

¡Hola! Somos Carmen y Anabel y estamos por aquí para comentar un poco de nuestra experiencia en Dublín gracias a la beca Erasmus+.

Durante la fiesta de navidad nos comunicaron que éramos dos de las cinco elegidas para disfrutar de la beca. Creo que no éramos conscientes aún de lo que eso suponía o al menos no creíamos que fuéramos a estar tres meses fuera en un país de habla inglesa.

A medida que se iba acercando la fecha (4 de marzo) nos fuimos agobiando un poco, ¡había mucho que preparar y el tiempo seguía corriendo!

Y por fin llegó el 4 de marzo. Estábamos nerviosas, con una sonrisa en la cara de oreja a oreja y con el pelo alborotado del mal tiempo que hacía en Sevilla ese día.

Después de tres horas llegamos a Dublín. Mucha gente andando (¿o debería decir corriendo?) de aquí para allá, el tráfico al revés, los autobuses de dos plantas como el de Harry Potter y todas las casitas adosadas. Nos parecía increíble, como si de un universo paralelo se tratase.

Nosotras habíamos pensado en vivir juntas durante nuestra estancia allí pero no pudo ser, no tuvimos el tiempo suficiente para conseguir un lugar que nos beneficiara a las dos con respecto a nuestras empresas de fct; así que la opción que tomamos fue una “Host family”. De ésta forma aprenderíamos un poco más de cerca sus costumbres y como no, el inglés que tanta falta nos hace.

El horario de trabajo que tenemos empieza a las 9 de la mañana y dependiendo del volumen de trabajo salimos unas veces antes y otras después pero siempre en un horario de 7 horas diarias. Nos encantan nuestras empresas, sobre todo a Carmen cuando le ponen Netflix para mejorar su inglés. Su empresa se dedica al “Coaching” a otras empresas y yo estoy en el área administrativa del departamento de Trabajo Social de un hospital.

Los fines de semana aprovechamos para hacer turismo y conocer un poco la ciudad y los alrededores. Al segundo fin de semana de estar aquí asistimos a la celebración de San Patricio (uno de los patrones de Irlanda), en el que pudimos disfrutar de una cabalgata bastante animada como toda la población de Dublín ya que es un día muy esperado por los habitantes. El único requisito es llevar algo verde y nosotras no hicimos menos, así que para celebrarlo nos fuimos a un pub irlandés en el que pudimos disfrutar de música en directo. Magnífico.

Con respecto a amistades, hemos conocido a muchos estudiantes que como nosotras han venido a mejorar su inglés. Gente de España, China, Alemania, Italia, …

Y así ha pasado un mes desde que llegamos aquí, con nuevas familias y nuevos lugares por conocer.

¡Hasta la próxima entrada!

Jesús y Javier. gs administración y finanzas. movilidad Cork – Irlanda

Es increíble que ya llevemos más de un mes en Cork, el tiempo pasa volando aquí ya que siempre estamos de un lado para otro haciendo compras, paseando o visitando lugares interesantes. El primer estereotipo que nos dijeron sobre Irlanda es que siempre estaba lloviendo y es lo que nos encontramos cuando bajamos del avión. Todo el mundo nos decía que siempre está lloviendo pero al estar un mes aquí nos hemos dado cuenta de que hay días de sol también y días muy agradables además, no siempre llueve.

La gente de Cork es muy agradable, son amables y la mayoría son educados. No suelen hablarte al principio pero si tú les das conversación ellos charlan contigo. En una ocasión un hombre se me acercó mientras esperaba el bus simplemente para intercambiar un par de palabras conmigo y luego decirme que solo quería saludarme. El inglés, por su acento en algunas personas, sobre todo personas mayores es difícil de entender pero con la mayoría de la personas se puede hablar sin problema. Hay muchos españoles aquí también viviendo, a cada lado que vas siempre puedes escuchar a varios hablando entre ellos. Solemos cruzarnos con varios cada día cuando vamos a las prácticas.

Sobre la ciudad e Irlanda en general, es muy acogedora y muy verde. Como llueve mucho hay mucha vegetación y también un montón de arañas pero no hay ninguna con veneno aquí así que no hay problema, ya estamos acostumbrados a ellas y mientras por la noche no dejemos las ventanas abiertas ninguna entra. Vivimos en una casa de 3 plantas en una colina por lo que cada día tenemos que subir y bajar varias veces y aunque al principio era pesado ahora ya estamos acostumbrado. La mayoría de los edificios son pisos bajos de 2 o 3 plantas aquí en Cork, todos viven en casitas. Nos sorprendió que las ventanas de las casas no tienen barrotes ni rejas, simplemente el cristal, cosa que sería imposible tener en España excepto si quieres que te roben.

Es fácil acostumbrarse a vivir aquí, vivimos y trabajamos cerca del centro de Cork por lo que siempre hay mucho movimiento por donde vamos y hay todo lo que necesitas cerca. Todos los pubs y discotecas están en el centro muy cercas unos de otros y algo que nos llamó la atención es que cierran alrededor de las 2 o las 3 por lo que hay poca vida después de esa hora. En cuanto a los precios en general, es todo más elevado que en España pero hay algunos supermercados como Aldi y Lidl que sus precios se asemejan a los nuestros más o menos. Eso si, si tienes una urgencia y necesitas algo. Hay un montón de tiendecitas que venden de todo pero al doble o triple, por ejemplo te puede salir una botella de refresco a 2 euros y medio o 3 euros. La comida en general, es semejante a España, no hemos echado de menos nada excepto tal vez el jamón o el pan diario ya que aquí no es posible tenerlo.