Álvaro Piñeiro, alumno de cfgm act. comerciales, en Rouen (Francia)

Mi experiencia Erasmus+ en la magnífica ciudad de Rouen (Francia)

He de decir que desde el principio estaba muy emocionado con la idea de ir a esta ciudad de Francia para hacer mis prácticas, en el pasado había vivido en París durante cuatro años y me parecía estupendo la oportunidad de volver a este país para trabajar formándome en diferentes empresas, que me permitirían adquirir experiencia, perfeccionar el idioma y comenzar una nueva aventura.

He realizado mis prácticas en dos comercios diferentes, como alumno del grado medio de comercio y marketing. He de admitir que estas prácticas me han servido muchísimo para mi formación profesional y personal, ya que he podido tratar con un público diferente en cada una de las empresas. Estoy muy contento también, ya que he podido compartir mucho con mis compañeros de trabajo, los cuales me acogieron e instruyeron de un modo profesional y a la vez cordial, así también, creando amistades en este destino.

En cuanto al idioma, no me fue muy difícil adaptarme ya que tengo un nivel avanzado, igualmente, como yo digo: “siempre hasta en tu propio idioma aprendes cosas nuevas”. He aprendido mucho vocabulario profesional en las empresas y gracias a nueva gente que he conocido, aprendiendo a dominar aun mejor el lenguaje.

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Recomiendo a todos aquellos que vayan de Erasmus, que se alojen con familias. He tenido una suerte impresionante topándome con esta pareja tan encantadora que me acogió en su casa como si fuera uno más de su familia y me permitieron conocer junto a ellos una buena parte de la Normandía francesa, haciendo la estancia mucho más ligera, ya que es normal que estando solo sin mi familia y amigos es más duro, aunque en estas situaciones es donde uno más crece.

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En recopilación, he pasado una experiencia extraordinaria y sin duda la volvería a repetir cuantas veces hicieran falta.

Los animo a vivir esta emocionante experiencia que no olvidareis en vuestras vidas.

 

Inma, alumna de cfgs de estética integral, en Rouen, Francia

Para mí decidir irme a hacer mis prácticas Erasmus+ fue una decisión que volvería a tomar.

 

Durante todo el tiempo que he estado en Francia he aprendido a crecer no solo profesionalmente sino también personalmente. Estos tres meses me han enseñado a poder valerme por mi misma, conocer gente nueva y lugares que no había visitado antes.

 

Mi mensaje sería que si te planteas hacer tus prácticas Erasmus+ en Francia como hice yo, que lo hagas porque es una experiencia que se te plantea pocas veces y que cuando termines este período te sentirás capaz de realizar todo lo que te propongas.

 

 

Raúl, alumno de asesoría de imagen, en Rouen, Francia

Bonjour! Vengo a contaros mi experiencia en Rouen con la beca Erasmus+.

En Francia, por ley, el tiempo máximo de prácticas son 2 meses, por lo que he tenido dos empresas. En la primera, una tienda de vestidos de novia, me dedicaba a cambiar maniquís y sacar ropa de la reserva. En la segunda empresa el jefe era muy estricto y quería que lo hiciera todo bien desde un primer momento, lo bueno es que me adapto y aprendo rápido, por lo que conseguí salir adelante y ¡me regalaron una camiseta al final de las prácticas!

En cuanto a sociedad, la verdad que me sorprendió, ya que soy una persona muy extrovertida y liberal, por lo que me encanta conocer gente nueva.

¡Es una ciudad preciosa!

Elena Dávalos, educación infantil. Ruán (Francia)

Mi experiencia Erasmus+ en la ciudad de Ruán (Francia):

Como en todos los aspectos de la vida, los inicios nunca son fáciles. Te encuentras un poco desubicado, echas de menos a la familia y amigos, tienes que adaptarte a un ritmo de vida diferente al que tienes, pero poco a poco todo eso se va solventando porque cada vez te vas encontrando mejor y comienzas a disfrutar y a valorar esta gran oportunidad.

He realizado mis prácticas en dos colegios, ya que soy alumna del Grado Superior de Educación Infantil, puedo decir que he aprendido mucho en ellas, que el trato con el profesional de las escuelas ha sido maravilloso, además de lo gratificante que es trabajar con los pequeños.

En cuanto al idioma, al llegar ya era conocido para mí, pero he progresado bastante trabajando en las escuelas, aprendiendo nuevo vocabulario y expresiones.

Además de ser una oportunidad para progresar personalmente y profesionalmente, es una gran oportunidad para conocer nuevos lugares, cultura y personas.

En esta gran aventura he podido visitar muchos lugares maravillosos y mágicos como: Étretat, París, Disneyland, Ruán, etc…

He compartido mi experiencia en algunos momentos con mi familia y mi pareja, algo muy bueno para sentirte apoyado/a en este viaje.

Hoy en día, soy una chica más fuerte, más madura y más responsable.

Os animo a vivir esta experiencia, que posiblemente recordaréis para toda la vida.

Formación de profesorado de peluquería impartida por los peluqueros Maxime Labigne y su colaborador Titouan Thierry

En la Semana de la FP Europea, el programa Erasmus+ nos permite invitar a los peluqueros Maxime LABIGNE, propietario del salón Maxoue et Vous (https://www.facebook.com/) de Rouen (Francia) y a su colaborador Titouan THIERRY a impartir una formación durante dos días a nuestro profesorado del departamento de peluquería con el objetivo de conocer las últimas tendencias en peluquería en Francia: «callligraphy cut», mechas balayages, recogidos, barbería.. 

Además contamos con el apoyo de nuestra antigua alumna Erasmus+ Anabel Gil, como asesora y traductora en la formación. 

      

¡Erasmus+: apostando por la formación internacional del profesorado de los Centros de la Fundación Dolores Sopeña! 

Pablo Borrego, cfgm act. comerciales, movilidad en Rouen (Francia)

En un principio estaba algo nervioso, nunca había salido de España y tampoco había cogido un avión. Las primeras semanas fueron algo aburridas; desonocía por completo el idioma, la ciudad, mis compañeros de piso… Pero poco a poco fue cambiando. Una vez comencé mis prácticas empecé a esforzarme con el idioma. Gracias a mi “tutora” en Rouen (Francia), Jennifer,  conocí a dos estudiantes más que también estaban de Erasmus, y a partir de ahí fue todo mucho mejor. ¡Ya tenía con quien relacionarme en este nuevo país!.

En las empresas en las que estuve en prácticas (fueron dos concretamente) me trataron desde el primer momento como un empleado más, dándome libertad y confianza para realizar las tareas que a diario me encomendaban y ayudándome en todo lo posible. El idioma cada vez me era más fácil de comprender y los fines de semana, al salir por la ciudad, lo intentaba poner en práctica el máximo tiempo posible.

Gracias a grupos de facebook, conocimos a muchos estudiantes de otros países, también de Erasmus en la ciudad. La verdad que es reconfortante conocer a tanta gente, tantas historias, culturas, idiomas… Después de un mes y medio en Rouen, ya tenía muchos planes para elegir en el fin de semana, o en mis días libres. Aunque echaba de menos a mis familiares y conocidos en España, sentía que me iba de allí en el mejor momento, ya que dominaba más o menos el idioma, conocía mucha gente que continuarán hasta julio ( en la universidad)…

Fue triste abandonar la ciudad, pero muy divertido y una experiencia única que espero volver a tener en la vida si continúo con mis estudios. Ahora, solo me queda decir que os animo a participar en la experiencia Erasmus+  y que disfrutéis tanto como yo.

 

Lorena Báñez, cfgm at. pers. situación de dependencia, movilidad en Fougéres (Francia)

Creo que ha sido una de las experiencias más increíbles que he vivido.

He descubierto muchísimas cosas que contaré más adelante y he adquirido valores que jamás pensaría adquirir, como por ejemplo: valorar más a la gente que me rodea, aprovechar cada oportunidad que se presente en mi vida, saber actuar con profesionalidad en un trabajo, etc. Es imposible resumir el cúmulo de sensaciones que siento al pensar en cada momento, cada risa, cada anécdota vivida en Francia… Cuando estaba allí, echaba de menos todo lo referente a Sevilla, miles de recuerdos venían a mí al pensar en mi familia, en mis amigos, en la gente de mi pueblo que siempre me ha apoyado en mis decisiones.

En fin la experiencia en Francia me ha hecho madurar en todos los sentidos. Creo que nunca voy a olvidar esas tardes tan fuertes de lluvia en la que teníamos que quedarnos en el hotel y siempre aprovechábamos para contar cosas, desahogarnos y terminar viendo una película. Tampoco voy a olvidar nunca que de un tema para hablar saliera otro y así seguidamente, unas nos dábamos explicaciones a otras y aprendíamos mutuamente.

Es cierto que en la convivencia del día a día había miles de pequeñas discusiones, porque había días buenos y días malos, pero al fin y al cabo las cosas se acababan hablando y terminábamos riendo. Para mi, tanto Rocío cómo Ángela han sido como mis hermanas cuando estaba allí …. Con ellas he llorado, reído, vivido momentos inigualables, me han entendido y ayudado siempre con sus consejos y sus abrazos.

Tanto ellas como yo, estábamos deseando volver, porque claramente 3 meses alejada de tus seres queridos se hace demasiado complicado, pero en el momento en el que nos tocó separarnos en el aeropuerto fue indescriptible la sensación de separarte de esas personas que te han aportado tantísimo en tan poco tiempo. Comenzamos a llorar de la alegría por ver a la familia y a los amigos, pero también lloramos porque a las 3 se nos iba a hacer raro no despertar al lado de la otra, no reírnos en la residencia cuando no comprendíamos algo, se nos iba a hacer extraño el no ir al Carrefour y que nos mirasen raro por hablar español, y cómo estas cosas hay miles para recordar.

Verdaderamente no tengo palabras para describir lo que mi vida ha cambiado desde que volví, tanto Ángela cómo Rocío me han enseñado tantas cosas y a saber sobrellevar cada problema que tenga en la vida. No me queda más que darle las gracias ya que, soy otra persona gracias a ellas dos.

Espero que estas fotos resuman un poco lo bien que lo pasamos:

 

Rocío Rey, cfgm at. pers. situación de dependencia, movilidad en Fougéres (Francia)

Desde el primero momento que supe que estaba admitida para poder hacer mis prácticas en el extranjero me puse muy contenta, es algo que quería conseguir, una oportunidad que no cualquiera puede tener y verdaderamente estaba muy emocionada.

Una vez allí, en Fougerés, Francia, todo era como yo pensaba, como yo quería que fuera para poder disfrutar. Las compañeras que tuve, la empresa en la que estuve, el sitio, las personas que conocimos, el conocer una costumbre e idioma nuevo, etc.

Hay ciertos momentos que aunque todo vaya bien es verdad que no siempre vas a tener un día fabuloso. La familia, tu lugar donde siempre has estado y has estado acostumbrado a estar, los amigos, tus costumbres… todo lo vas echando de menos cada día un poco más, incluso el hablar español en cualquier tienda. Tuve suerte porque a pesar de que algunos días estuviera un poco mal, el estar con personas que me enseñan cosas nuevas, todo el cariño que una persona que no conoces o que ni si quiera puedes hablar con ella a la perfección o entenderte a la perfección, el saber que todo lo hago por algo que un futuro me valdrá la pena. Todo esto y muchas cosas más verdaderamente te hacen olvidarte de todo lo que te hace tener un día de bajón.

Al principio me fue un poco difícil adaptarme, el idioma fue un problema muy estresante para mí. El tener que ser totalmente dependiente. En Sevilla lo era o eso creía hasta que estuve de Erasmus y lo tuve que ser más aún, para nada es algo que tú puedas decir es difícil, creo que nada es difícil si intentas superarlo, todo fue cuestión de aprender y aprender.

Para mí fue una experiencia bonita, una experiencia que te enseña de todo hasta lo que crees que no vas aprender allí, una experiencia cercana pero también una experiencia triste ya que dejas a personas que has conocido y que quizás no vuelvas a ver.

Ángela Maza, cfgm at. pers. situación de dependencia, movilidad en Fougères (Francia)

Esta experiencia que he vivido durante 3 meses ha sido todo aprendizaje, he aprendido sobre el trabajo que estaba desarrollando, es decir, sobre los estudios que he hecho, he aprendido mucho francés teniendo en cuenta que me iba sin saber nada de francés, he aprendido sobre las diferencias culturales y como una persona puede ser totalmente distinta y tener unos patrones diferentes según su cultura. He aprendido sobre la vida en sí.

Conocimos a mucha gente en esta experiencia, tanto en el trabajo como en la calle. Fueron muy amables con nosotras y siempre nos ayudaron en cualquier cosa que necesitamos.

El trabajo fue bien, es un trabajo duro pero las personas son muy agradecidas contigo y en las residencias aprendimos mucho. Hicimos muchísimas cosas de las que habíamos aprendido en las asignaturas dadas en el grado. Allí se extrañaban siempre que decía que era mi primer período de prácticas y que eran 3 meses ya que en Francia desde que son chicos van haciendo periodos de prácticas cortos. Yo tuve conmigo a una chica de 14 años que estaba de prácticas solo por 3 días! Y las chicas de mi edad que estuvieron conmigo solo estaban unas 3 semanas, pero ya habían hecho otros periodos cortos de prácticas en otras empresas mientras estudiaban.

Fougerès era muy bonito, era medieval así que era algo totalmente distinto a lo que estábamos acostumbradas, parecía sacado de una película. El tiempo no era muy bueno, pero al final te acostumbrabas. Tenía bastantes parques y nosotras estábamos alojadas en una especie de hotel el cual estaba en el centro, así que teníamos muchas cosas al lado.

Visitamos El Castillo de Fougerès, Rennes, Mont-Saint Michel y más cosas.

En el pueblo teníamos sitios que frecuentábamos bastante como el Café de Paris, era un sitio tranquilo pero se llenaba de gente, y se estaba muy a gusto..

El tema del idioma fue muy difícil porque no sabíamos nada, al principio fue duro porque no podíamos comunicarnos con las personas mayores. Con los trabajadores era algo más fácil ya que las señas ayudaban mucho a que nos entendieran, pero poco a poco supimos adaptarnos y cada vez era más fácil y aprendíamos más rápido. Aunque todas estamos de acuerdo en que es mucho más fácil entender lo que dicen que hablar francés.

Es una experiencia dura pero llena de aprendizaje, te enriquece mucho como persona.

Me ha servido muchísimo esta experiencia, y espero seguir aprendiendo francés!

 

À revoir!

 

 

María, Miriam y Lorena (cfgm at.dependencia), movilidad en Fougeres (Francia)

Bonjour!!
Somos las chicas del CFGM de Atención a Personas en Situación de Dependencia que están en Fougères-Francia.
Esta aventura del ERASMUS comenzó para nosotras un sábado 18 de marzo, un tanto nerviosas pero emocionadas por conocer lo nuevo que nos esperaba aquí.

Una vez realizamos los vuelos y llegamos, nos sorprendió las grandes vistas y paisajes que ofrece este lugar, llamado Fougères.

Nos instalamos en nuestro nuevo hogar, un apartamento bastante amplio pero raro de asimilar por la distribución del cuarto de baño: el cuarto de ducha estaba en un lado y el inodoro en otro cuarto aparte, pero el tema de habitaciones estaba bastante bien incluso equipado de calefacciones.

Un tanto desorientadas, pero interesadas, quisimos salir ese fin de semana a ver un poco los alrededores; vimos un parque, nos informamos de centros comerciales para poder hacer las compras, los autobuses para poder movernos, etc.

Cuando comenzó la primera semana ya adaptadas a nuestro apartamento, llamamos a Jessica (nuestra intermediaria) para informarnos de nuestro proyecto de prácticas en las residencias.

Una vez llegado el martes, tuvimos nuestra presentación con la primera empresa; el lugar y los alrededores nos gustó mucho incluso por dentro; aunque cada una tuvo que irse a un lado diferente para trabajar, María se trasladó a la residencia de al lado, llamada Bel Air, y Myriam y yo, Lorena nos quedamos en La Catiole. El principio fue duro, puesto que el tema del idioma nos resultaba complicado y apenas nos entendíamos con los usuarios e incluso con los compañeros de la residencia, pero poco a poco nos hemos acostumbrado a comunicarnos con todos.

Nuestro primer contacto con la vida laboral fue un tanto bueno, ya que nos acogieron bastante bien, además íbamos con muchas ganas de aprender algo nuevo y sobre todo a cómo iba a ser la forma de trabajar en un país  diferente al que no estábamos aun acostumbradas.

Hemos realizado estas últimas semanas, diversas actividades sobre lo aprendido en nuestro grado; por ejemplo: limpieza de habitaciones, aseos a usuarios, formas de distribuir ropas, dar de comer, animaciones (paseos al sol, decoraciones del centro…), etc. Y algo que nos llamó bastante la atención fue que aquí es prioritario la educación, por ejemplo todos saludan al subirte y bajarte del autobús.

Por el momento no podemos contar más cosas puesto que aún nos queda muchos días para descubrir este sitio, mientras tanto os dejamos algunas fotos para que os enriquezca la vista con los paisajes.

Un saludo y hasta pronto ;)